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La Negociación para el Cierre

No existe venta sin cierre. Toda venta debe ser coronada con un cierre, de lo contrario sólo se hizo una encantadora presentación a un prospecto pero el vendedor no ganó comisión alguna. La empresa que hizo una inversión importante para llegar al prospecto por medio de la venta personal, tampoco recibió nada. No tuvo retroalimentación de lo que sucede en el mercado. Invirtió en sueldos, publicidad, etc. y sólo obtuvo una excusa de parte del vendedor.

Cuando no existe un cierre, el retorno de la inversión (ROI) es negativo para la empresa y el vendedor. Gran parte de las ventas involucran capacidad de negociación. Las dos partes necesitan llegar a un acuerdo acerca del precio y otras condiciones.



Aunque el precio es la cuestión que se negocia con más frecuencia, también se incluye el tiempo de finalización del contrato, calidad de bienes y servicios ofrecidos, volumen de compra, responsabilidad para el financiamiento, toma de riesgos, promoción, títulos y seguridad del producto.
Para hacer una negociación efectiva, la fuerza de ventas necesita ciertas cualidades y habilidades como preparación y planeación, conocimiento del asunto que se negocia, habilidad para pensar con claridad y rapidez bajo presión e incertidumbre, habilidad para expresar pensamientos verbalmente, capacidad de escuchar, juicio e inteligencia general, integridad, habilidad de persuadir a otros y paciencia.

La negociación requiere de un plan estratégico antes de iniciarse y tomar buenas decisiones tácticas durante el proceso.
La mejor táctica es conocer la propia MAAN (mejor alternativa de un acuerdo negociado). Al identificar las propias alternativas si no se llega a un acuerdo, se fija una norma contra la que se pueda medir cualquier oferta. Con esto el vendedor se protege de la presión a aceptar términos poco favorables de un oponente más poderoso.

El método de negociación con base en principios:

Separar a la gente de los problemas: debido a que en la negociación intervienen personas, es fácil que las emociones se confundan con las cualidades objetivas del asunto que se somete a negociaciones. Encuadrar los aspectos de la negociación en términos de las personalidades que participan y no en los intereses de las partes, puede llevar a negociaciones infructuosas. La negociación se deteriora cuando se convierte en competencia de voluntades en lugar de una actividad conjunta que pretende resolver problemas.

Centrarse en intereses, no en posiciones: la diferencia entre posiciones e intereses es que la posición de una persona es algo que ya está decidido, en tanto que los intereses de esa persona son los que provocan que adopte esa posición. Conciliar intereses funciona mejor debido a que para cada interés suelen existir diversas posiciones susceptibles de satisfacerlo. Discernir opciones de manera que ambas partes obtengan beneficios: buscar opciones que ofrezcan beneficios para ambas partes ayuda a identificar intereses compartidos.

Insistir en criterios objetivos: cuando la parte oponente se muestra intransigente y plantea argumentos respecto a su posición y no a sus intereses, una buena estrategia radica en insistir que el acuerdo debe reflejar criterios objetivos y justos. Este criterio objetivo puede ser el valor de mercado, depreciación de valor en libros, precios competitivos, costos de reemplazar, índice de precios al mayoreo, etc. Insistir en criterios objetivos: cuando la parte oponente se muestra intransigente y plantea argumentos respecto a su posición y no a sus intereses, una buena estrategia radica en insistir que el acuerdo debe reflejar criterios objetivos y justos. Este criterio objetivo puede ser el valor de mercado, depreciación de valor en libros, precios competitivos, costos de reemplazar, índice de precios al mayoreo, etc.

Es conveniente que todas las propuestas verbales se encuentren en sintonía con lo que el comprador pretende escuchar, para ello debemos tener claro como trasmitirlo.

Es importante tomar en cuenta que a quienes se les venden productos para satisfacer sus necesidades, no les importa nuestros productos, sino sus necesidades. Por lo tanto debemos satisfacer sus deseos y realzar las ventajas que obtendrá con la adquisición del mismo.

Debemos tener claro en las negociaciones finales cómo reforzamos los argumentos de ventas y resolvemos objeciones y contemplar:
• Características: Particularidades de nuestro producto
• Ventajas: Resultado de las características
• Beneficios: Provecho que obtendrá el cliente para satisfacer sus necesidades

Para argumentar a favor de nuestro producto, siempre tenemos que enfocar las características y ventajas dirigidas a aumentar sus beneficios y establecer una táctica que contemple las formas de nuestro mensaje para las personas de los diferentes sectores. Debemos establecer la planificación de las acciones de venta ajustadas para cada empresa en función de sus particularidades.

Los empresarios exitosos comprenden que lograr el "sí" implica superar una serie de "nos" que suelen darse por varias razones:

1. El prospecto no puede tomar una decisión de compra. Un prospecto calificado tiene necesidad del producto o servicio que usted ofrece, puede costearlo y está dispuesto a pagar por él. Califique a cada prospecto con cuidado al inicio de su relación con el fin de determinar si reúne estos tres criterios. Toma mucho más tiempo crear una necesidad que satisfacerla, por lo que es mejor encontrar prospectos que ya comprendan la utilidad del tipo de producto o servicio que usted ofrece.

2. El prospecto presenta objeciones. Cualquier interacción de ventas implica dos elementos: hacer preguntas y escuchar respuestas. Si llega un punto en el que usted está listo para cerrar la venta pero el prospecto no, hágale preguntas para descubrir y aclarar cualquier objeción o duda que haya quedado en su mente. Una vez que descubra las necesidades del prospecto, puede ofrecer un compromiso.

3. El prospecto no confía en usted. La gente hace negocios con gente, no con empresas y es esencial que tanto sus herramientas de mercadotecnia como su persona, reflejen siempre una apariencia y conducta profesionales. Antes de reunirse con un prospecto, trate de anticiparse a sus preguntas. Planeé cómo utilizar el material de ventas y prepare varias herramientas que transmitan una imagen de alta calidad. Asegúrese de demostrar el valor de su producto. El prospecto desea saber que usted tiene la experiencia, capacidad, conocimiento y los recursos adecuados.

4. Usted no ha dado la motivación necesaria para entrar en acción. Un fuerte estímulo para entrar en acción proporciona al prospecto razones para comprar en ese instante. Esto se aplica a las situaciones en las que sólo hay una reunión para cerrar la venta. Los incentivos de compra le dan al prospecto una razón para comprar en ese momento.

Si no logra cerrar la venta, asegúrese den tomar medidas positivas. Un "no" rara vez es rotundo, y es común que las empresas seleccionen a un proveedor y meses después lo cambien debido a un mal desempeño.

Siempre pregunte en qué se basa la decisión negativa del prospecto, para así hacerlo mejor la próxima vez. Ofrezca una solución que le deje las puertas abiertas. Asegúrese de incluir al prospecto en su base de datos para darle seguimiento. Actualícela con regularidad y agréguele más prospectos; envíe información a los que titubeen y hágalos cambiar de parecer.

Existen muchas personas y/o empresas al borde de la compra y sólo necesitan un empujoncito.

Nuestro objetivo, las ventas ... ser mejores profesionales, ser los mejores vendedores ... alcanzar la cima del éxito.

"Vender es increíblemente fácil, lo difícil es encontrar al comprador interesado" (Anónimo)